{"id":31249,"date":"2024-05-24T01:57:41","date_gmt":"2024-05-24T01:57:41","guid":{"rendered":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/?p=31249"},"modified":"2024-05-24T01:57:41","modified_gmt":"2024-05-24T01:57:41","slug":"la-teologia-es-una-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/","title":{"rendered":"La Teolog\u00eda es una Ciencia"},"content":{"rendered":"<p>En todas las ciencias hay dos factores: hechos e ideas; o, hechos y la mente. La ciencia es m\u00e1s que conocimiento. El conocimiento es la persuasi\u00f3n acerca de lo que es cierto en base de una evidencia adecuada. Pero los datos de la astronom\u00eda, de la qu\u00edmica o de la historia no constituyen la ciencia de estos departamentos del conocimiento. Tampoco la mera ordenada disposici\u00f3n de los hechos constituye ciencia. Los hechos hist\u00f3ricos narrados por su orden cronol\u00f3gico son unos meros anales. La filosof\u00eda de la historia supone que estos hechos deben ser comprendidos en base de sus relaciones causales. En cada departamento se supone que el hombre de ciencia debe comprender las leyes por medio de las que se determinan los hechos de la experiencia; de modo que no s\u00f3lo conozca el pasado, sino que pueda predecir el futuro. El astr\u00f3nomo puede predecir la posici\u00f3n relativa de los cuerpos celestes para los siglos futuros. El qu\u00edmico puede decir con certeza cu\u00e1l ser\u00e1 el efecto de ciertas combinaciones qu\u00edmicas. Entonces, si la teolog\u00eda es una ciencia, tiene que incluir algo m\u00e1s que un mero conocimiento de los hechos. Tiene que incluir una exhibici\u00f3n de la relaci\u00f3n interna de estos hechos, unos con otros, y de cada uno de ellos con todos los dem\u00e1s. Tiene que poder mostrar que si se admite uno, no se pueden negar otros.<\/p>\n<p>La Biblia no es un sistema de teolog\u00eda del mismo modo que la naturaleza no es un sistema de qu\u00edmica o de mec\u00e1nica. Es en la naturaleza que encontramos los hechos que el qu\u00edmico o el f\u00edsico tienen que examinar, y de ellos determinar las leyes que los rigen. De la misma manera, la Biblia contiene las verdades que tiene que recopilar el te\u00f3logo, disponer y exhibir en su mutua relaci\u00f3n interna. \u00c9sta es la diferencia entre la teolog\u00eda b\u00edblica y la sistem\u00e1tica. La funci\u00f3n de la primera es determinar y enunciar los hechos de la Escritura.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la \u00faltima es tomar estas hechos, determinar su relaci\u00f3n entre s\u00ed y con otras verdades relacionadas, as\u00ed como vindicar\u00edas y mostrar su armon\u00eda y consistencia. Y no es \u00e9sta una tarea f\u00e1cil, ni de poca importancia.<\/p>\n<p>Es natural preguntarse: \u00bfPor qu\u00e9 no tomar las veredas tal como Dios ha visto adecuado revelarlas, y ahorrarnos as\u00ed la fatiga de mostrar su relaci\u00f3n y armon\u00eda?<\/p>\n<p><strong>La respuesta a esta pregunta es:<\/strong><br \/>\nEn primer lugar, que no se puede hacer as\u00ed. Es tal la constituci\u00f3n de la mente humana que no puede dejar de intentar sistematizar y conciliar los hechos que admite como ciertos. En ning\u00fan departamento del conocimiento se han quedado los hombres satisfechos con la posesi\u00f3n de una masa de hechos no asimilados. Y tampoco se puede esperar que los estudiantes de la Biblia se queden satisfechos con ello. Existe, por tanto, la necesidad de construir sistemas de teolog\u00eda\u2026<\/p>\n<p>Segundo: Se obtiene de esta manera una clase muy superior de conocimiento al que se consigue por la mera acumulaci\u00f3n de hechos aislados. Una cosa es saber, por ejemplo, que existen oc\u00e9anos, continentes, islas, montes y nos por toda la superficie de la tierra; y otra cosa m\u00e1s elevada es saber las causas que han determinado la distribuci\u00f3n de la tierra y del agua sobre la superficie de nuestro globo; la configuraci\u00f3n de la tierra; los efectos de esta configuraci\u00f3n sobre el clima, sobre las razas de plantas y animales, sobre el comercio, la civilizaci\u00f3n y el destino de las naciones.<\/p>\n<p>Lo que es cierto de otras ciencias es cierto de la teolog\u00eda. No podemos saber qu\u00e9 es lo que Dios nos ha revelado en su Palabra a no ser que comprendamos, al menos en cierta medida, la relaci\u00f3n que tienen entre s\u00ed las verdades separadas que esta Palabra contiene. Le cost\u00f3 a la Iglesia siglos de estudio y controversia resolver el problema acerca de la persona de Cristo; esto es, ajustar y llevar a una disposici\u00f3n arm\u00f3nica todos los hechos que la Biblia ense\u00f1a acerca de este tema.<\/p>\n<p>Tercero: No tenemos elecci\u00f3n en esta cuesti\u00f3n. Si queremos cumplir con nuestro deber como maestros y defensores de la verdad tenemos que tratar de traer todos los hechos de la revelaci\u00f3n a un orden sistem\u00e1tico y una mutua relaci\u00f3n. Es s\u00f3lo as\u00ed que podremos exhibir de una manera satisfactoria su veracidad, vindicarlos frente a objeciones, o hacer que ejerzan todo su peso sobre las mentes de los hombres.<\/p>\n<p>Cuarto: \u00c9sta es evidentemente la voluntad de Dios. \u00c9l no ense\u00f1a a los hombres astronom\u00eda ni qu\u00edmica, pero les da los hechos en base de los que se erigen estas ciencias. Tampoco nos ense\u00f1a teolog\u00eda sistem\u00e1tica, pero nos da en la Biblia las verdades que, apropiadamente entendidas y ordenadas constituyen la ciencia de la teolog\u00eda. As\u00ed como los hechos de la naturaleza en todos relacionados y determinados por las leyes f\u00edsicas, as\u00ed los hechos de la Biblia est\u00e1n todos relacionados y determinados por la naturaleza de Dios y de sus criaturas. Y as\u00ed como \u00c9I quiere que los hombres estudien sus obras y descubran su maravillosa relaci\u00f3n org\u00e1nica y arm\u00f3nicas combinaciones, as\u00ed es su voluntad que estudiemos su Palabra, y aprendamos que, como las estrellas, sus verdades no son puntos aislados, sino sistemas, ciclos y epiciclos en una armon\u00eda y grandeza sin fin. Adem\u00e1s de esto, aunque las Escrituras no contienen un sistema de teolog\u00eda como un todo, tenemos partes elaboradas de este sistema en las Ep\u00edstolas del Nuevo Testamento. Y \u00e9stas son nuestra autoridad y gu\u00eda.<\/p>\n<p><strong>2. El m\u00e9todo teol\u00f3gico<\/strong><br \/>\nCada ciencia tiene su propio m\u00e9todo, determinado por la peculiar naturaleza de la misma. \u00c9sta es una cuesti\u00f3n de tal importancia que ha sido constituida como un departamento propio. La literatura moderna abunda en obras sobre Metodolog\u00eda, esto es, sobre la ciencia del m\u00e9todo, y estas obras tienen el prop\u00f3sito de decidir los principios que deber\u00edan regir las investigaciones cient\u00edficas. Si se adopta un m\u00e9todo falso, es como quien torna un camino err\u00f3neo que nunca le llevar\u00e1 a su destino. Los dos grandes m\u00e9todos inclusivos son el a priori y a posteriori. El primero argumenta de Causa a efecto, el segundo de efecto a causa. El primero se aplic\u00f3 durante siglos incluso a la investigaci\u00f3n de la naturaleza. Se intentaba determinar cu\u00e1les deben ser los hechos de la naturaleza en base de las leyes de la mente o de las supuestas leyes necesarias.<\/p>\n<p>Todos saben lo que cost\u00f3 establecer el m\u00e9todo de la inducci\u00f3n sobre una base firme y lograr un reconocimiento general de su autoridad. Seg\u00fan este m\u00e9todo, comenzamos recogiendo hechos bien establecidos, y de ellos inferimos las leyes generales que las rigen. En base del hecho de que los cuerpos caen hacia el centro de la tierra se ha inferido la ley general de la gravitaci\u00f3n, que estamos autorizados a aplicar mucho m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la experiencia real. Este m\u00e9todo inductivo se basa en dos principios: Primero: Que hay leyes de la naturaleza (fuerzas) que son las causas pr\u00f3ximas de los fen\u00f3menos naturales. Segundo: Que estas leyes son uniformes. Por ello tenemos la seguridad de que las mismas causas, bajo las mismas circunstancias, producir\u00e1n los mismos efectos. Puede darse una diversidad de opini\u00f3n acerca de la naturaleza de estas leyes. Se puede suponer que sean fuerzas inherentes en la materia; o pueden ser consideradas como modos uniformes de la operaci\u00f3n divina; pero en todo caso debe haber alguna causa para los fen\u00f3menos que percibimos a nuestro alrededor, y esta causa tiene que ser uniforme y permanente. Es sobre estos principios que se fundamentan todas las ciencias inductivas, y es por ellos que son conducidas las investigaciones de los fil\u00f3sofos naturales.<\/p>\n<p>El mismo principio se aplica a la metaf\u00edsica que a la f\u00edsica; a la psicolog\u00eda que a la ciencia natural. La mente tiene sus leyes, lo mismo que la materia, y estas leyes, aunque de naturaleza distinta, son tan permanentes como las del mundo externo.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos que se han aplicado al estudio de la teolog\u00eda son demasiado numerosos para poderlos considerar por separado. Quiz\u00e1 puedan reducirse a tres cases generales: Primero, el especulativo; segundo, el m\u00edstico; tercero, el inductivo. Estos t\u00e9rminos, desde luego, est\u00e1n bien lejos de ser precisos. Se usan a falta de algo mejor para designar los tres m\u00e9todos generales de investigaci\u00f3n teol\u00f3gica que han prevalecido en la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>3. El m\u00e9todo especulativo<\/strong><br \/>\nLa especulaci\u00f3n presupone ciertos principios de una manera aprior\u00edstica, y en base de ellos emprende la determinaci\u00f3n de lo que es y de lo que debe ser. Decide acerca de todas las verdades, o determina acerca de lo que es cierto en base de las leyes de la mente, o en base de los axiomas implicados en la constituci\u00f3n del principio pensante en nuestro interior. Es bajo este encabezamiento que se deben poner todos aquellos sistemas que se basan en cualquier tipo de presuposiciones filos\u00f3ficas a priori. Hay tres formas generales en las que se ha aplicado este m\u00e9todo especulativo a la teolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Forma de\u00edsta y racionalista<\/strong><br \/>\nLa primera forma es aquella que rechaza cualquier forma de conocimiento acerca de las cosas divinas aparte de la que se desprende de la naturaleza y constituci\u00f3n de la mente humana. Presupone ciertos axiomas metaf\u00edsicos y morales, y en base de ellos desarrolla todas las verdades que est\u00e1 dispuesta a admitir. A esta clase pertenecen los escritores de\u00edstas y estrictamente racionalistas de las generaciones pasadas y presente.<\/p>\n<p><strong>Forma dogm\u00e1tica<\/strong><br \/>\nLa segunda forma es el m\u00e9todo adoptado por aquellos que admitiendo una revelaci\u00f3n divina sobrenatural, y concediendo que tal revelaci\u00f3n est\u00e1 contenida en las Escrituras cristianas, reducen sin embargo todas las doctrinas as\u00ed reveladas a las formas de alg\u00fan sistema filos\u00f3fico. Esto lo hicieron muchos de los padres que intentaron exaltar la pistis a gnosis, esto es, la fe de la gente llana en filosof\u00eda para los acad\u00e9micos. \u00c9ste fue tambi\u00e9n en mayor o menor grado el m\u00e9todo de los escol\u00e1sticos, y halla una ilustraci\u00f3n incluso en el \u00abCur Deus Homo\u00bb de Anselmo, el padre de la teolog\u00eda escol\u00e1stica. \u2026 Este m\u00e9todo sigue a\u00fan en boga. Se establecen ciertos principios, llamados axiomas, o primeras verdades de la raz\u00f3n, y de ellos se deducen las doctrinas de Ia religi\u00f3n mediante un curso argumental tan r\u00edgido e implacable como el de Euclides. Esto se hace en ocasiones para el total derribo de las doctrinas de la Biblia y de las m\u00e1s profundas convicciones morales no s\u00f3lo de los cristianos sino de las masas de la humanidad. No se permite murmurar a la conciencia en presencia del dominador entendimiento.<\/p>\n<p>A este m\u00e9todo se le ha aplicado el t\u00e9rmino m\u00e1s bien ambiguo de dogmatismo, porque intenta conciliar las doctrinas de la Escritura con la raz\u00f3n, y llevar a que su autoridad repose sobre evidencias racionales. EI resultado de este m\u00e9todo ha sido siempre, hasta all\u00ed donde ha tenido \u00e9xito, el de transmutar la fe en conocimiento, y para llegar a este fin se han modificado de manera indefinida las ense\u00f1anzas de la Biblia. Se espera de los hombres que crean no en base de la autoridad de Dios, sino de la de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Los transcendentalistas<\/strong><br \/>\nEn tercer lugar, los modernos trascendentalitas est\u00e1n adheridos al m\u00e9todo especulativo. Son racionalistas en el sentido amplio del t\u00e9rmino, y no admiten una fuente m\u00e1s elevada de verdad que la raz\u00f3n. Pero debido a que ellos consideran la raz\u00f3n como algo muy diferente de lo que piensan los racionalistas ordinarios, las dos clases est\u00e1n, en la pr\u00e1ctica, muy distanciadas. Los trascendentalitas difieren tambi\u00e9n esencialmente de los dogmatistas. Los \u00faltimos admiten una revelaci\u00f3n externa, sobrenatural y autoritativa. Reconocen que por ella se dan a conocer verdades que la raz\u00f3n humana no puede descubrir. Pero mantienen que estas doctrinas, cuando son conocidas, pueden ser demostradas como ciertas en base de los principios de la raz\u00f3n. Emprenden dar una demostraci\u00f3n independiente de las Escrituras acerca de las doctrinas de la Trinidad, de la Encarnaci\u00f3n, de la Redenci\u00f3n, as\u00ed como de la inmortalidad del alma y de un futuro estado de retribuci\u00f3n. Los trascendentalitas, por su parte, no admiten ninguna revelaci\u00f3n autoritativa aparte de la que se encuentra en el hombre y en el desarrollo hist\u00f3rico de la raza. Toda verdad tiene que ser descubierta y establecida por el proceso del pensamiento. Si se concede que la Biblia contiene verdad, s\u00f3lo es as\u00ed en tanto que coincide con las ense\u00f1anzas de la filosof\u00eda. Esta misma concesi\u00f3n se hace libremente acerca de los escritos de los sabios paganos\u2026<\/p>\n<p>\u00c9stas son las principales formas del m\u00e9todo especulativo en su aplicaci\u00f3n a teolog\u00eda. Estos temas ser\u00e1n presentados para una m\u00e1s plena consideraci\u00f3n en un cap\u00edtulo posterior.<\/p>\n<p><strong>4. El m\u00e9todo m\u00edstico<\/strong><br \/>\nPocas palabras han sido tomadas con mayor latitud de significado que el t\u00e9rmino misticismo. Aqu\u00ed se debe tomar en un sentido antit\u00e9tico a la especulaci\u00f3n. La especulaci\u00f3n es un proceso del pensamiento; el misticismo es asunto de los sentimientos. Lo primero presupone que es la facultad del pensamiento aquella mediante la que llegamos al conocimiento de la verdad. Lo segundo, desconfiando de la raz\u00f3n, ense\u00f1a que s\u00f3lo se debe confiar en los sentimientos, al menos en la esfera religiosa. Aunque este m\u00e9todo ha sido apremiado de una manera indebida, y se han erigido bajo su gu\u00eda sistemas\u00b7 teol\u00f3gicos que son o bien totalmente independientes de las Escrituras, o en los que las doctrinas de la Biblia han sido modificadas y pervertidas, no se debe negar que debemos una gran autoridad a nuestra naturaleza moral en cuestiones de religi\u00f3n. Ha sido un gran mal en la iglesia que se haya permitido que la comprensi\u00f3n l\u00f3gica, o lo que los hombres llaman su raz\u00f3n; conduzca a conclusiones que son no s\u00f3lo contrarias a la Escritura, sino que hacen violencia a nuestra naturaleza moral. Se concede que nada contrario a la raz\u00f3n puede ser cierto. Pero no es menos importante observar que nada contrario a nuestra naturaleza moral puede ser verdad. Tambi\u00e9n se debe admitir que la conciencia es mucho menos susceptible a errar que la raz\u00f3n, y que cuando entran en conflicto, real o aparente, nuestra naturaleza moral es la parte m\u00e1s fuerte, y afirmar\u00e1 su autoridad a pesar de todo lo que podamos hacer. Tiene correctamente el puesto supremo en el alma, aunque, con la raz\u00f3n y la voluntad, est\u00e1 en total sometimiento a Dios, que es raz\u00f3n infinita y excelencia moral infinita.<\/p>\n<p><strong>El misticismo en su aplicaci\u00f3n a la teolog\u00eda<\/strong><br \/>\nEn su aplicaci\u00f3n a la teolog\u00eda, el misticismo, ha adoptado dos formas principales, la sobrenatural y la natural. Seg\u00fan la primera\u2026 presupone que Dios, por su relaci\u00f3n inmediata con el alma, revela a trav\u00e9s de los sentimientos y por medio de intuiciones verdades divinas con independencia de la ense\u00f1anza externa de su Palabra; y que lo que debemos seguir es esta luz interior, y no las Escrituras.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la segunda, la forma natural del m\u00e9todo m\u00edstico, no es Dios, sino la consciencia religiosa natural del hombre, excitada e influenciada por las circunstancias del individuo, lo que deviene la fuente del conocimiento religioso. \u2026 La consciencia religiosa de los hombres en diferentes edades y naciones se ha desarrollado hist\u00f3ricamente bajo diversas influencias, y por ello tenemos, diversas formas de religi\u00f3n: la pagana, el islam, y el cristianismo. Estas no se contraponen como verdaderas y falsas sino como m\u00e1s o menos puras. La aparici\u00f3n de Cristo, su vida, su obra, sus palabras y su muerte tuvieron un efecto maravilloso sobre las mentes de los hombres. Sus sentimientos religiosos fueron m\u00e1s profundamente agitados, m\u00e1s purificados y elevados que nunca antes. \u2026 Todos, por ello, en proporci\u00f3n a la pureza y elevaci\u00f3n de sus sentimientos religiosos, tienen intuiciones de cosas divinas, como las que tuvieron los ap\u00f3stoles y otros cristianos. La santidad perfecta llevar\u00eda a un conocimiento perfecto.<\/p>\n<p><strong>Consecuencias del m\u00e9todo m\u00edstico<\/strong><br \/>\nDe esta teor\u00eda se desprende lo siguiente:<\/p>\n<p>(1) Que no existen cosas como una revelaci\u00f3n ni una inspiraci\u00f3n, en el sentido teol\u00f3gico establecido de estos t\u00e9rminos. La Revelaci\u00f3n es la presentaci\u00f3n o comunicaci\u00f3n objetiva sobrenatural de la verdad a la mente, por el Esp\u00edritu de Dios. Pero seg\u00fan esta teor\u00eda, no hay ni puede haber tal comunicaci\u00f3n de verdad. \u2026 La inspiraci\u00f3n, en el sentido escritural, es la conducci\u00f3n sobrenatural del Esp\u00edritu, que hace infalible a quien es sujeto de ella para comunicar verdad a los otros. Pero seg\u00fan esta teor\u00eda nadie es infalible como maestro\u2026<\/p>\n<p>(2) La Biblia no tiene autoridad infalible en asuntos de doctrina. Las proposiciones doctrinales que contiene no son revelaciones del Esp\u00edritu, sino s\u00f3lo formas bajo las que hombres de cultura judaica dieron expresi\u00f3n a sus sentimientos e intuiciones. Hombres de otra cultura y bajo otras circunstancias habr\u00edan empleado otras formas o adoptado otras declaraciones doctrinales.<\/p>\n<p>(3) El cristianismo, por tanto. No consiste en un sistema de doctrinas, ni contiene tal sistema. Es una vida, una influencia, un estado subjetivo; o es un poder dentro de cada cristiano individual, sea como sea que se describa o explique, que determina los sentimientos y sus perspectivas acerca de las cosas divinas.<\/p>\n<p>(4) Consiguientemente, el deber de un te\u00f3logo no es interpretar la Escritura, sino interpretar su propia consciencia cristiana; determinar y exhibir qu\u00e9 verdades acerca de de Dios se implican en sus sentimientos para con Dios; que verdades acerca de Cristo se implican en sus sentimientos para con Cristo; qu\u00e9 ense\u00f1an los sentimientos acerca del pecado, de la redenci\u00f3n, de la vida eterna, etc.<\/p>\n<p>Este m\u00e9todo encontr\u00f3 a su m\u00e1s distinguido e influyente defensor en Schleiermacher\u2026<\/p>\n<p>5. El m\u00e9todo inductivo<br \/>\nRecibe este nombre porque concuerda en todo lo esencial con el m\u00e9todo Inductivo aplicado a las ciencias naturales.<\/p>\n<p>Primero: El hombre de ciencia acude al estudio de la natura1eza con ciertas presuposiciones.<\/p>\n<p>(1) Presupone la fiabilidad de sus percepciones sensoriales\u2026<\/p>\n<p>(2) Tiene tambi\u00e9n que presuponer la fiabilidad de sus funciones mentales\u2026<\/p>\n<p>(3) Tiene que confiar tambi\u00e9n en la certidumbre de aquellas verdades que no se aprenden de la experiencia, sino que se dan en la constituci\u00f3n de nuestra naturaleza: Que a cada efecto le corresponde una causa; que aquella misma causa, en iguales circunstancias, producir\u00e1 los mismos efectos; que una causa no es un mero antecedente uniforme, sino que contiene dentro de si misma la raz\u00f3n de que ocurra el efecto.<\/p>\n<p>Segundo: El estudiante de la naturaleza, al tener esta base sobre la que sostenerse, y estas herramientas con las que trabajar, pasa a percibir, recoger y combinar sus hechos. No tiene la pretensi\u00f3n de inventarlos ni modificarlos. Tiene que tomarlos como son. S\u00f3lo se cuida de que sean reales, de tenerlos todos, o al menos todos los necesarios para justificar cualquier inferencia que pueda deducir de ellos, o cualquier teor\u00eda que pueda erigir sobre ellos.<\/p>\n<p>Tercero: En base de los hechos as\u00ed determinados y clasificados deduce las leyes que los rigen. \u2026 Es de esta manera que se ha ido edificando el vasto cuerpo de la ciencia moderna\u2026<\/p>\n<p><strong>A. El m\u00e9todo inductivo en su aplicaci\u00f3n a la Teolog\u00eda<\/strong><br \/>\nLa Biblia es para el te\u00f3logo lo que la naturaleza para el hombre de ciencia. Es su arsenal de hechos; y su m\u00e9todo de determinar la que la Biblia ense\u00f1a es el mismo que el adoptado por el fil\u00f3sofo natural para determinar qu\u00e9 ense\u00f1a la naturaleza. En primer lugar, acude a la tarea con todas las presuposiciones anteriormente mencionadas. Tiene que dar por supuesta la validez de las leyes de la fe que Dios ha impuesto en nuestra naturaleza. En estas leyes se incluyen algunas que no tienen aplicaci\u00f3n directa a las ciencias naturales. Por ejemplo, la de la distinci\u00f3n esencial entre el bien y el mal; que Dios no puede ordenar nada contrario a la virtud; que no se puede hacer el mal para que venga el bien; que el pecado merece castigo, y otras verdades b\u00e1sicas similares, que Dios ha implantado en la constituci\u00f3n de todos los seres morales, y que no pueden ser contradichas por ninguna revelaci\u00f3n objetiva. Pero estos primeros principios no deben ser aceptados de una manera arbitraria. Nadie tiene derecho a asentar sus propias opiniones, por muy firmemente que las mantenga, y llamarlas \u00abverdades primarias de la raz\u00f3n\u00bb, haciendo de ellas la fuente o prueba de las doctrinas cristianas. No se puede introducir nada con derecho bajo la categor\u00eda de verdades primarias, o leyes de la creencia; que no puedan soportar las pruebas de universalidad y necesidad, a lo que muchos a\u00f1aden la evidencia inherente. Pero la evidencia inherente est\u00e1 incluida en la universalidad y la necesidad en cuanto a que nada que no se inherentemente evidente puede ser cre\u00eddo universalmente, y que lo que es inherentemente evidente se abre paso en la mente de toda criatura inteligente.<\/p>\n<p><strong>La recolecci\u00f3n de los hechos<\/strong><br \/>\nEn segundo lugar, el deber del te\u00f3logo cristiano es determinar, recoger y combinar todos los hechos que Dios le ha revelado acerca de \u00c9I mismo y de nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l. Estos hechos est\u00e1n en la Biblia\u2026 Se puede admitir que las verdades que el te\u00f3logo tiene que reducir a ciencia, o, para hablar m\u00e1s humildemente, que tiene que disponer y armonizar, est\u00e1n reveladas en parte en las obras externas de Dios, en parte en la constituci\u00f3n de nuestra naturaleza, y en parte en la experiencia religiosa de los creyentes; sin embargo, para que no erremos en nuestras inferencias de las obras de Dios, tenemos en su Palabra una m\u00e1s clara revelaci\u00f3n de lo que la naturaleza nos revela; y para que no interpretemos err\u00f3neamente nuestra propia consciencia y las leyes de nuestra naturaleza, todo lo que se puede aprender leg\u00edtimamente de esta fuente se encontrar\u00e1 reconocido y autenticado en las escrituras; y para que no atribuyamos a la ense\u00f1anza del Esp\u00edritu las operaciones de nuestros propios afectos naturales, encontramos en la Biblia la norma y la pauta de toda genuina experiencia religiosa. Las Escrituras ense\u00f1an no s\u00f3lo la verdad, sino cu\u00e1les son los efectos de la verdad sobre el coraz\u00f3n y la conciencia, cuando es aplicada con poder salvador por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>EI te\u00f3logo debe ser conducido por las mismas normas que el hombre de ciencia.<br \/>\nEn tercer lugar, el te\u00f3logo debe ser regido por las mismas normas en la recolecci\u00f3n de los hechos que las que gu\u00edan al hombre de ciencia.<\/p>\n<p>1. Este recogimiento de hechos debe hacerse con diligencia y cuidado. No es una tarea f\u00e1cil. Hay en cada departamento de investigaci\u00f3n una gran capacidad de error. Casi todas las teor\u00edas falsas de la ciencia y las doctrinas falsas en teolog\u00eda se deben en gran medida a errores en cuanto a cuestiones, factuales\u2026<\/p>\n<p>2. Este recogimiento de hechos debe llevarse a cabo no s\u00f3lo de manera (cuidadosa, sino que tambi\u00e9n debe ser inclusivo, y, si es posible, exhaustivo. .. En teolog\u00eda, una inducci\u00f3n parcial de particulares ha conducido a errores serios. Es un hecho que las Escrituras atribuyen omnisciencia a Cristo. De esto se infiri\u00f3 que \u00c9l no pod\u00eda tener una inteligencia finita, sino que el Logos tambi\u00e9n revestido en \u00c9I con un cuerpo humano con su vida animal. Pero es tambi\u00e9n un hecho escritural que se le atribuyen a nuestro Se\u00f1or desconocimiento y crecimiento intelectual, as\u00ed como la omnisciencia. Ambos hechos, por tanto, deben quedar incluidos en nuestra doctrina de su Persona. Tenemos que admitir que ten\u00eda una inteligencia humana, as\u00ed como una inteligencia divina, Es un hecho que todo lo que se pueda predicar de un hombre exento de pecado se predica en la Biblia de Cristo; y tambi\u00e9n es cierto que todo lo que se predica de Dios se predica tambi\u00e9n de nuestro Se\u00f1or; de ah\u00ed se ha hecho la inferencia de que hubo dos Cristo -dos personas-, el uno humano y el otro divino, y que moraban juntos de una manera muy semejante a como el Esp\u00edritu mora en el creyente\u2026. Pero esta teor\u00eda pasaba por alto muchos hechos que demuestran Ia personalidad individual de Cristo. La persona que dijo \u00abtengo sed\u00bb es la misma que dijo: \u00abAntes que Abraham fuera, yo soy\u00bb. Las Escrituras ense\u00f1an que la muerte de Cristo tuvo el designio de revelar el amor del hombre y de lograr la reforma de los hombres. De ah\u00ed Socino neg\u00f3 que su muerte fuera una expiaci\u00f3n por el pecado, o satisfacci\u00f3n de la justicia. Pero este \u00faltimo hecho est\u00e1 tan claramente revelado como el primero; y por ello ambos tienen que ser tomados en cuenta en nuestro enunciado de la doctrina referente al designio de la muerte de Cristo.<\/p>\n<p><strong>Necesidad de una inducci\u00f3n completa<\/strong><br \/>\nSe podr\u00eda dar un sin fin de ilustraciones acerca de la necesidad de una inducci\u00f3n inclusiva de los hechos para justificar nuestras conclusiones doctrinales. Estos hechos no deben ser negados voluntariosamente ni pasados por alto con descuido, ni ponderados con parcialidad. Debemos ser honrados aqu\u00ed, como el verdadero estudioso de la naturaleza es honrado en su inducci\u00f3n. Incluso los cient\u00edficos se sienten a veces impelidos a suprimir o pervertir hechos que militan en contra de sus teor\u00edas favoritas; pero la tentaci\u00f3n a esta forma de falta de honradez es menos intensa en su caso que en el del te\u00f3logo. Las verdades de la religi\u00f3n son mucho m\u00e1s importantes que las de la ciencia natural. Se presentan al coraz\u00f3n y a la conciencia. Pueden suscitar los temores o amenazar las esperanzas de los hombres, por lo que est\u00e1n bajo una fuerte tentaci\u00f3n de pasarlas por alto o de pervertirlas. No obstante, si verdaderamente deseamos saber qu\u00e9 es lo que Dios ha revelado, tenemos que ser conscientemente diligentes y fieles en nuestra recogida de los hechos que El nos ha dado a conocer, y en darles su debido peso. \u2026 Si la Biblia afirma que la muerte de Cristo fue una satisfacci\u00f3n de la justicia, le es impermisible al te\u00f3logo incluir la justicia en la benevolencia para que concuerde con su teor\u00eda de la expiaci\u00f3n. Si la Escritura nos ense\u00f1a que los hombres nacen en pecado, no podemos cambiar la naturaleza del pecado, y transformarla en una tendencia al pecado y no realmente pecado, a fin de libramos de la dificultad. \u2026 Tenemos que afrontar los hechos de la Biblia como son, y erigir nuestro sistema de modo que los abarque en toda su integridad.<\/p>\n<p><strong>Los principios tienen que ser deducidos en base de los hechos<\/strong><br \/>\nEn cuarto lugar, en teolog\u00eda como en la ciencia natural, los principios se derivan de los hechos, y no se fuerzan sobre ellos. Las propiedades de la materia, las leyes del movimiento, del magnetismo, de la luz, etc., no son decididas por la mente. No son leyes del pensamiento. Son deducciones en base de los hechos. EI investigador ve o determina mediante observaci\u00f3n cu\u00e1les son las leyes que determinan los fen\u00f3menos materiales; no inventa estas leyes.<\/p>\n<p>Sus especulaciones acerca de las cuestiones cient\u00edficas no valen nada, a no ser que est\u00e9n sustentadas por los hechos. No es menos acient\u00edfico para el te\u00f3logo asumir una teor\u00eda en cuanto a la naturaleza de la virtud, del pecado, de la libertad, de la obligaci\u00f3n moral, y luego explicar los hechos de la Escritura en conformidad a estas teor\u00edas. Su \u00fanico curso adecuado es derivar su teor\u00eda de la virtud, del pecado, de la libertad, de la obligaci\u00f3n, en base de los hechos de la Biblia\u2026 Es evidente que se perturbar\u00e1 completamente todo el sistema de la verdad revelada, a no ser que consintamos en derivar nuestra filosof\u00eda de la Biblia, en lugar de explicar la biblia por medio de nuestra filosof\u00eda. Si las Escrituras ense\u00f1an que el pecado es hereditario, tenemos que adoptar una teor\u00eda del pecado que concuerde con este hecho. Si ense\u00f1an que los hombres no pueden arrepentirse, creer o hacer nada espiritualmente bueno sin la ayuda sobrenatural del Esp\u00edritu Santo, tenemos que hacer que nuestra teor\u00eda de la obligaci\u00f3n concuerde con este hecho. Si la Biblia ense\u00f1a que llevamos la culpa del primer pecado de Ad\u00e1n, que Cristo llev\u00f3 nuestra culpa, y que padeci\u00f3 la pena de la ley en nuestro lugar, estos son hechos con los que tenemos que hacer que concuerden nuestros principios, \u2026 Es el principio fundamental de todas las ciencias, y el de la teolog\u00eda entre el resto, que la teor\u00eda tiene que ser determinada por los hechos, y no los hechos por la teor\u00eda. As\u00ed como las ciencias naturales eran un caos hasta que se admiti\u00f3 el principio de inducci\u00f3n y se aplic\u00f3 con fidelidad, as\u00ed la teolog\u00eda es una masa de especulaciones humanas carente de todo valor, cuando los hombres reh\u00fasan aplicar el mismo principio al estudio de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p><strong>6. Las Escrituras contienen todos los hechos de la Teolog\u00eda.<\/strong><br \/>\nEsto es perfectamente consistente, por una parte, con la admisi\u00f3n de verdades intuitivas, tanto intelectuales como morales, debido a nuestra constituci\u00f3n como seres racionales y morales; y, por otra parte, con el poder controlador sobre nuestras creencias que es ejercido por las ense\u00f1anzas interiores del Esp\u00edritu, o, en otras palabras, por nuestra experiencia religiosa. Y esto por dos razones. Primera: Toda verdad tiene que ser consistente. Dios no se puede contradecir a s\u00ed mismo. \u00c9I no puede forzamos mediante la constituci\u00f3n de la naturaleza que nos ha dado a creer una cosa, y mandamos en su Palabra a creer lo opuesto. Y segunda: Todas las verdades que nos ense\u00f1a la constituci\u00f3n de nuestra naturaleza o la experiencia religiosa son reconocidas y autenticadas en la Escritura. Esto es una salvaguarda y un l\u00edmite. No podemos asumir este o aquel principio como intuitivamente verdadero, o esta o aquella conclusi\u00f3n como demostrablemente cierta, y hacer de todo ello una norma a la que la Biblia se tiene que amoldar. Lo que es cierto con evidencia inherente tiene que ser demostrado as\u00ed, y es siempre reconocido en la Biblia como cierto. Se han erigido sistemas enteros de teolog\u00eda sobre llamadas intuiciones, y si cada hombre tiene la libertad de exaltar sus propias intuiciones, como los hombres suelen llamar a sus intensas convicciones, tendremos tantas teolog\u00edas como pensadores. La misma observaci\u00f3n se puede aplicar a la experiencia religiosa. No hay forma de convicci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima e irresistible que la que surge de la ense\u00f1anza interior del Esp\u00edritu. Toda fe salvadora reposa sobre su testimonio o demostraciones (1 Co 2:4). Los creyentes tienen una unci\u00f3n del Santo, y conocen la verdad, y ninguna mentira (falsa doctrina) es de la verdad. Esta ense\u00f1anza interior produce una convicci\u00f3n que ning\u00fan sofisma puede oscurecer, y que ning\u00fan argumento puede sacudir. Est\u00e1 basada en la consciencia, y lo mismo se podr\u00eda intentar convencer a un hombre de que no crea en su existencia que convencerlo de que no confi\u00e9 en la certidumbre de lo que as\u00ed ha sido ense\u00f1ado de Dios. Pero se tienen que mantener dos cosas en mente. Primero: Que esta ense\u00f1anza interior o demostraci\u00f3n del Esp\u00edritu se limita a cosas ense\u00f1adas objetivamente en la Escritura. Se nos da, dice el Ap\u00f3stol, para que podamos conocer cosas que nos han sido dadas gratuitamente, esto es, que nos han sido reveladas por Dios en su Palabra (1 Co 2:10-16). No se trata, entonces, de una revelaci\u00f3n de nuevas verdades, sino de una iluminaci\u00f3n de la mente, de modo que aprende la verdad, la excelencia y la gloria de cosas ya reveladas. Y segundo: Esta experiencia est\u00e1 descrita en la Palabra de Dios. La Biblia nos da no s\u00f3lo los hechos concernientes a Dios y a Cristo, a nosotros mismos, y a nuestras relaciones con nuestro Hacedor y Redentor, sino que registra tambi\u00e9n los leg\u00edtimos efectos de estas verdades en las mentes de los creyentes. As\u00ed que no podemos apelar a nuestros propios sentimientos o experiencia interior como base o gu\u00eda, a no ser que podamos mostrar que concuerda con la experiencia de hombres santos tal como se registra en las Escrituras.<\/p>\n<p><strong>La Ense\u00f1anza del Esp\u00edritu<\/strong><br \/>\nAunque la ense\u00f1anza interna del Esp\u00edritu, o experiencia religiosa, no constituye un sustituto de la revelaci\u00f3n externa, es sin embargo una gu\u00eda inestimable para determinar qu\u00e9 es lo que nos ense\u00f1a la regla de la fe. La caracter\u00edstica distintiva del agustinismo, tal como lo ense\u00f1\u00f3 el mismo Agust\u00edn y tal como fue ense\u00f1ada por los m\u00e1s puros te\u00f3logos de la Iglesia Latina durante la Edad Media, y que fue expuesta por los Reformadores, y especialmente por CaIvino y los te\u00f3logos de Ginebra, es que la ense\u00f1anza interior del Esp\u00edritu recibe su puesto apropiado en la determinaci\u00f3n de nuestra teolog\u00eda. La cuesti\u00f3n no es en primer lugar y de manera principal: \u00bfQu\u00e9 es verdadero para el entendimiento?, sino, \u00bfqu\u00e9 es verdadero para el coraz\u00f3n renovado? No se trata de esforzarse en que las declaraciones de la Biblia armonicen con la raz\u00f3n especulativa, sino en someter nuestra d\u00e9bil raz\u00f3n a la mente de Dios tan como se revela en su Palabra, y por su Esp\u00edritu en nuestra vida interior\u2026 El verdadero m\u00e9todo en teolog\u00eda demanda que los hechos de la experiencia religiosa sean aceptados como hechos, y que cuando sean debidamente autenticados por la Escritura, se permita que interpreten las declaraciones doctrinales de la Palabra de Dios. Tan leg\u00edtima y poderosa es esta ense\u00f1anza interior del Esp\u00edritu que no es cosa infrecuente encontrar a hombres sosteniendo dos teolog\u00edas: una del intelecto, y otra del coraz\u00f3n. La primera puede encontrar expresi\u00f3n en credos y sistemas de Teolog\u00eda, y la otra en sus oraciones e himnos.<\/p>\n<p>EI verdadero m\u00e9todo de la teolog\u00eda, entonces, es el inductivo, que da por supuesto que la Biblia contiene todos los hechos o verdades que constituyen el contenido de la teolog\u00eda, as\u00ed como los hechos de la naturaleza son el contenido de las ciencias naturales. Tambi\u00e9n se da por supuesto que la relaci\u00f3n de estos hechos b\u00edblicos entre s\u00ed, los principios involucrados en los mismos, las leyes que las determinan, est\u00e1n en los mismos hechos, y que de ellos tienen que deducirse, as\u00ed como las leyes de la naturaleza son deducidas de los hechos de la naturaleza. En ninguno de ambos casos se derivan los principios de la mente ni se imponen sobre los hechos, sino en ambos departamentos, y de la misma manera, los principios o leyes son deducidos en base de los hechos y son reconocidos por la mente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En todas las ciencias hay dos factores: hechos e ideas; o, hechos y la mente. La ciencia es m\u00e1s que conocimiento. El conocimiento es la persuasi\u00f3n acerca de lo que es cierto en base de una evidencia adecuada. Pero los datos de la astronom\u00eda, de la qu\u00edmica o de la historia no constituyen la ciencia &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31250,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[],"class_list":["post-31249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.2 (Yoast SEO v27.1.1) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>La Teolog\u00eda es una Ciencia - Tabernaculo Prensa de Dios<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La Teolog\u00eda es una Ciencia\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En todas las ciencias hay dos factores: hechos e ideas; o, hechos y la mente. La ciencia es m\u00e1s que conocimiento. El conocimiento es la persuasi\u00f3n acerca de lo que es cierto en base de una evidencia adecuada. Pero los datos de la astronom\u00eda, de la qu\u00edmica o de la historia no constituyen la ciencia &hellip;\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Tabernaculo Prensa de Dios\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-05-24T01:57:41+00:00\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"717\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"tabernaculo\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@PrensadeDios\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@PrensadeDios\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"tabernaculo\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"27 minutos\" class=\"yoast-seo-meta-tag\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\"},\"author\":{\"name\":\"tabernaculo\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e\"},\"headline\":\"La Teolog\u00eda es una Ciencia\",\"datePublished\":\"2024-05-24T01:57:41+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\"},\"wordCount\":6077,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg\",\"articleSection\":[\"Articulos\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\",\"url\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\",\"name\":\"La Teolog\u00eda es una Ciencia - Tabernaculo Prensa de Dios\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg\",\"datePublished\":\"2024-05-24T01:57:41+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg\",\"width\":1280,\"height\":717},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La Teolog\u00eda es una Ciencia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/\",\"name\":\"Tabernaculo Prensa de Dios\",\"description\":\"Un medio a la manera de Dios\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e\",\"name\":\"tabernaculo\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/login-logo1.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/login-logo1.png\",\"width\":300,\"height\":118,\"caption\":\"tabernaculo\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/image\/\"},\"url\":\"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/author\/tabernaculo\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La Teolog\u00eda es una Ciencia - Tabernaculo Prensa de Dios","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La Teolog\u00eda es una Ciencia","og_description":"En todas las ciencias hay dos factores: hechos e ideas; o, hechos y la mente. La ciencia es m\u00e1s que conocimiento. El conocimiento es la persuasi\u00f3n acerca de lo que es cierto en base de una evidencia adecuada. Pero los datos de la astronom\u00eda, de la qu\u00edmica o de la historia no constituyen la ciencia &hellip;","og_url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/","og_site_name":"Tabernaculo Prensa de Dios","article_published_time":"2024-05-24T01:57:41+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":717,"url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"tabernaculo","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@PrensadeDios","twitter_site":"@PrensadeDios","twitter_misc":{"Escrito por":"tabernaculo","Tiempo de lectura":"27 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/"},"author":{"name":"tabernaculo","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e"},"headline":"La Teolog\u00eda es una Ciencia","datePublished":"2024-05-24T01:57:41+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/"},"wordCount":6077,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e"},"image":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg","articleSection":["Articulos"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/","url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/","name":"La Teolog\u00eda es una Ciencia - Tabernaculo Prensa de Dios","isPartOf":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg","datePublished":"2024-05-24T01:57:41+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#primaryimage","url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg","contentUrl":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Ciencia.jpg","width":1280,"height":717},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-teologia-es-una-ciencia\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La Teolog\u00eda es una Ciencia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#website","url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/","name":"Tabernaculo Prensa de Dios","description":"Un medio a la manera de Dios","publisher":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/bc0e069fef56b38e177db6f098ae0b6e","name":"tabernaculo","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/login-logo1.png","contentUrl":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/login-logo1.png","width":300,"height":118,"caption":"tabernaculo"},"logo":{"@id":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/#\/schema\/person\/image\/"},"url":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/author\/tabernaculo\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31249"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31251,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31249\/revisions\/31251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}