{"id":2616,"date":"2015-09-11T18:11:56","date_gmt":"2015-09-11T18:11:56","guid":{"rendered":"http:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/?p=2616"},"modified":"2015-09-11T18:11:56","modified_gmt":"2015-09-11T18:11:56","slug":"la-bendicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/la-bendicion\/","title":{"rendered":"La Bendici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos los seres humanos anhelamos una vida llena de plenitud, de felicidad, de paz, de abundancia de bienes. Para desarrollarse como persona, el hombre necesita auto realizarse, encontrar sentido a su vida, satisfacer su necesidad de amar y ser amado. Cuando encontramos satisfacci\u00f3n a estas condiciones de necesidad inherentes a este mundo terrenal, sentimos que estamos logrando lo que anhelamos en lo profundo de nuestro ser.<\/p>\n<p>Todo lo anterior, el hombre busca obtenerlo a trav\u00e9s del desarrollo de sus dones, talentos, capacidades y habilidades naturales. Pero existe algo m\u00e1s, aparte del esfuerzo natural\u00a0 del hombre, porque no todo lo que buscamos conseguir, utilizando solo nuestros propios recursos,\u00a0 lo obtenemos. El medio, las circunstancias, el ambiente alrededor nuestro,\u00a0 en la mayor\u00eda de los casos,\u00a0 determina lo que somos, al igual que la herencia.<\/p>\n<p><strong>El camino para la bendici\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Recibimos herencia de nuestros antepasados,\u00a0 hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n: herencia de enfermedades (agudas y cr\u00f3nicas), de descomposici\u00f3n familiar (divorcio, esterilidad,\u2026), de desviaciones sexuales (homosexualidad, lesbianismo, prostituci\u00f3n), adicciones (sexuales, vicios, juegos,\u2026), de pobreza\u2026<\/p>\n<p>Las maldiciones, las enfermedades y la maldad pueden recibirse mediante la herencia generacional. Las bendiciones, el bien, la prosperidad, la abundancia, por otro lado, tambi\u00e9n pueden recibirse por herencia generacional.<\/p>\n<p>Hay una herencia espiritual especial que es dada por Dios a aquellos que lo reciben como Padre, y reconocen a Jesucristo como su Salvador,\u00a0 como el \u00fanico mediador entre Dios y los hombres, como la revelaci\u00f3n de Dios, su manifestaci\u00f3na los hombres. Dios se ha dado a conocer a trav\u00e9s de Jesucristo. Y quienes aceptan esta verdad, reciben la herencia espiritual de ser hechos hijos de Dios. Su Palabra dice,\u00a0 Juan 1:12-13:\u201d Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de var\u00f3n, sino de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Cuando se produce el nuevo nacimiento en nosotros, nacemos de nuevo por el Esp\u00edritu. El esp\u00edritu nuestro se conecta al de Dios y venimos a ser nueva criatura. Somos transformados de ser un ni\u00f1o de obscuridad a ser un ni\u00f1o de luz, al instante que recibimos a Jes\u00fas como nuestro Salvador.\u00a0 En nuestro esp\u00edritu, todas las cosas son hechos nuevas.\u00a0 Pero nuestra alma, nuestro ser (mente, emociones y voluntad) no cambia. Para que se produzca un cambio en nuestras vidas, tenemos que transformar nuestra alma, nuestro car\u00e1cter, mediante la renovaci\u00f3n de nuestra mente, de nuestro entendimiento. Esta transformaci\u00f3n requiere que tomemos una parte activa en el proceso, hay que asumir nuestra parte. Abrimos, entonces, un nuevo camino, una nueva ruta, que nos dirige a la perfecci\u00f3n, a la santidad, a la bendici\u00f3n: la vida nueva en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jesucristo es la \u00fanica v\u00eda de conexi\u00f3n entre Dios y el hombre. El misterio de la cruz, el derramamiento de Su sangre como poder de expiaci\u00f3n y redenci\u00f3n y el poder de su resurrecci\u00f3n son la garant\u00eda de que la gracia de Dios ha sido manifestada, que su amor ha sido derramado, que la vida verdadera est\u00e1 en nuestras manos. Cuando recibimos al Dios vivo y verdadero dado a conocer por medio de Jesucristo, abrimos las puertas que nos conducen a la bendici\u00f3n: vida eterna en los cielos y vida abundante en la tierra. El verdadero camino a la bendici\u00f3n es Jesucristo.<\/p>\n<p><strong>Preparando el terreno a la bendici\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Para que Dios pueda bendecir la vida de una persona, hay que haber preparado el terreno para la bendici\u00f3n. Dios no bendice si no se remueven de nosotros todas aquellas cosas que impiden que \u00c9l tenga el derecho legal para realizar su obra en nosotros.<\/p>\n<p>Dios nos cre\u00f3 libres por amor. Esa libertad nos capacita para decidir entre el bien y el mal, entre la bondad y la maldad, entre la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n. Isa\u00edas 28:23-26 dice:\u00bb Escuchen y oigan mi voz, presten atenci\u00f3n y oigan mis palabras. \u00bfAcaso para sembrar se pasa arando el labrador todo el d\u00eda, abriendo y rastrillando su tierra? \u00bfNo allana su superficie y siembra eneldo y esparce comino, y siembra trigo en hileras, cebada en su debido lugar, y centeno dentro de sus l\u00edmites? Porque su Dios le instruye y le ense\u00f1a c\u00f3mo hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>La primera condici\u00f3n en la preparaci\u00f3n de las condiciones para que Dios nos bendiga es aprender a escuchar y o\u00edr su voz, con atenci\u00f3n. Dios nos habla de muchas maneras, pero el hombre no quiere escuchar. Dice Job 33:14-18:\u201d Sin embargo, de una u otra manera nos habla Dios; pero el hombre no entiende. Por sue\u00f1os, en visi\u00f3n nocturna. (\u2026) Entonces revela al o\u00eddo de los hombres,\u00a0 y les se\u00f1ala su consejo. Para quitar al hombre de su obra; y apartar del var\u00f3n la soberbia. Para librar su alma del sepulcro. Y su vida, de que perezca a espada\u201d.<\/p>\n<p>Dios nos habla a trav\u00e9s de sus santos,\u00a0 los profetas, de un amigo, de un hecho o circunstancia, en voz audible, en sue\u00f1os, en visiones, a trav\u00e9s de Su Palabra, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Si queremos ser bendecidos, hay que aprender a escuchar la voz de Dios, hay que prestarle atenci\u00f3n a su palabra.<\/p>\n<p>Escuchar la voz de Dios es el primer paso hacia la dependencia de El. La dependencia de Dios abre las puertas de la gracia, es el paso correcto en el camino a la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Si queremos ser bendecidos, no podemos pasarnos arando todo el tiempo, cayendo y levant\u00e1ndonos, abriendo y rastrillando la tierra. Mucha gente no sale de un proceso, de un desierto, de una prueba, No podemos pasarnos todo el tiempo en pruebas. Las pruebas las pone Dios para que confiemos en El, para cambiar y fortalecer nuestro car\u00e1cter,\u00a0 para producir el fruto de la paciencia en nosotros, para que nuestra alma se salve.<\/p>\n<p>Ser probados y ser tentados no es lo mismo. La tentaci\u00f3n la pone el Enemigo para que caigamos en sus garras. No podemos ceder a la tentaci\u00f3n. Las pruebas las pone Dios para que seamos aprobados, para ser moldeados en el taller del Maestro en nuestro car\u00e1cter, en nuestro ser interior; para refinarnos en nuestros pensamientos, actitudes, prop\u00f3sitos e intenciones. y cuando hayamos sido pasados por el fuego, sacar oro fino de nuestras vidas, y hacernos brillar en nuestro ser.<\/p>\n<p>Cuando la bendici\u00f3n no ha llegado a nuestras vidas, debemos preguntarle al dador de todas las cosas, al creador del universo, qu\u00e9 terrones hay que remover en nosotros para que el terreno est\u00e9 nivelado, para que la semilla de bendici\u00f3n sea sembrada. Pregunt\u00e9monos hoy si necesitamos destruir los terrones de la envidia, el ego\u00edsmo, la avaricia, la ambici\u00f3n desmedida, la ira, el enojo, el orgullo, la soberbia, la vanagloria, la altivez, el amor al dinero, la lascivia y todo lo que representa obras de la carne.<\/p>\n<p>Para sembrar una semilla de bendici\u00f3n, hay que allanar nuestra superficie, hay que estar alineados con Dios, hay que someterse por completo a su perfecta voluntad.<\/p>\n<p>Para preparar el terreno a la bendici\u00f3n, hay que aprender a sembrar y esparcir como se hace con el eneldo y el comino, sembrar en hileras como se siembra el trigo, poner las cosas en su lugar como la cebada, poner l\u00edmites a las obras de la carne como el centeno, para que entonces Dios nos instruya c\u00f3mo hacer las cosas y obtener nuestra bendici\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Semillas de bendici\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Si queremos ser bendecidos hay que estar comprometidos. El compromiso es una estricta obediencia a los mandamientos y estatutos de Dios.\u00a0 El compromiso nace de una decisi\u00f3n,\u00a0 de una actitud del coraz\u00f3n de agradar y obedecer a Dios.\u00a0 No hay bendici\u00f3n sin compromiso. No hay bendici\u00f3n si no morimos al ego, a nuestro propio yo, si no clavamos nuestros propios clavos en la cruz.<\/p>\n<p>Dios pudo haber venido a la tierra y no pasar por la cruz, probando por Su resurrecci\u00f3n que era Dios, creador y dador de la vida. Pero pas\u00f3 por una cruz para ense\u00f1arnos que no hay vida sin muerte, que para vivir hay que morir, que no hay bendici\u00f3n sin sacrificio, que hay que renunciar a nuestro propio yo, a los deseos y pasiones de la carne, a lo que el mundo ofrece, a hacer las cosas a nuestra manera, para disfrutar de la vida verdadera que solo el amor de Dios puede dar.<\/p>\n<p>Dios anda buscando verdaderos hijos para transmitirle Su herencia de bendici\u00f3n. Los verdaderos hijos son adoradores,\u00a0 que adoran en esp\u00edritu y en verdad, que est\u00e1n dispuestos a hacer siempre su voluntad, a dejar de hacer las cosas a su manera, para hacerlas a la manera de Dios.<\/p>\n<p>Cuando nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 conectado al coraz\u00f3n del Padre, \u00bfqu\u00e9 no podemos obtener del Dios que fund\u00f3 el universo y le dio vida? Si un padre terrenal le da a sus hijos lo que necesitan, \u00bfno nos dar\u00e1 nuestro Padre celestial lo que le pedimos?<\/p>\n<p>Isa\u00edas 28:27 dice:\u201d que el eneldo no se trilla con trigo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta, sino que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara\u201d, en referencia a las instrucciones de Dios y su ense\u00f1anza al hombre de lo recto.<\/p>\n<p>Hay circunstancias y debilidades que no se pueden mezclar con la santidad, no se puede pasar rueda de carreta sobre una semilla que puede ser destruida.<\/p>\n<p>Hay semilla de bendici\u00f3n que Dios obtiene en nosotros con palo, pas\u00e1ndonos por procesos fuertes, pero nunca nos llevar\u00e1 m\u00e1s lejos ni nos pondr\u00e1 una carga mayor de lo que podemos soportar.<\/p>\n<p>Otras semillas, Dios la saca de nosotros mediante la vara de la correcci\u00f3n, disciplin\u00e1ndonos, haciendo que nos sometamos en obediencia a \u00c9l Dice el verso 28:\u201d \u00bfSe tritura el grano? No, no lo tritura para siempre, y aunque haga pasar por el las ruedas de su carreta y los cascos de sus caballos, no los aplastar\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Por m\u00e1s grande que sea nuestro proceso, por m\u00e1s extremas nuestras dificultades, por m\u00e1s desesperante nuestra situaci\u00f3n, Dios no nos tritura para siempre. Y aunque parezca que est\u00e1 moli\u00e9ndonos con ruedas de hierro de su carreta, y nos d\u00e9 duro en nuestra cabeza, derribando fortalezas mentales, paradigmas en nuestra mente, nunca nos aplastar\u00e1, sino que hay una semilla de bendici\u00f3n que est\u00e1 siendo sembrada en nuestra alma para que, a su tiempo, d\u00e9 frutos de bendici\u00f3n: vida eterna en los cielos y vida abundante en la tierra.<\/p>\n<p>\u201c Tambi\u00e9n esto procede del SE\u00d1OR de los ej\u00e9rcitos, que ha hecho maravilloso su consejo y grande su sabidur\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ing. Juan Betances<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Todos los seres humanos anhelamos una vida llena de plenitud, de felicidad, de paz, de abundancia de bienes. Para desarrollarse como persona, el hombre necesita auto realizarse, encontrar sentido a su vida, satisfacer su necesidad de amar y ser amado. 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