¿Se Contradice la Biblia?

¿Se Contradice la Biblia?

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El pastor Juan Bueno, en su libro “Consultorio del alma”, responde la interrogante de esta persona:

Yo no soy evangélico, pero leo la Biblia. He oído decir en varias ocasiones que la Biblia no se contradice; sin embargo, leyendo los cuatro evangelios encuentro que Mateo, Lucas y Juan hablan de la negación de San Pedro y que el gallo cantó una vez. En cambio, Marcos asegura que el gallo cantó dos veces. Mi pregunta es, ¿no hay contradicción allí?

Quiero, en primer lugar, felicitarlo por ser un lector de la Biblia. Dice el Señor “que son bienaventurados los que leen y oyen las palabras de ese libro” (Apocalipsis 1:3).

Ahora me permito responder a su interesante pregunta de si hay contradicción o no en el caso de la negación de Pedro. Hay tres cosas que debemos tomar en cuenta: primero, que siendo la Biblia la Palabra de Dios y habiendo venido por inspiración del Espíritu Santo, no tiene contradicción. Segundo, los cuatro evangelios fueron escritos por cuatro diferentes personas, y cada una de ellas testifica de lo que vio y oyó. Pero en el caso de Marcos, que era muy joven cuando ocurrieron los hechos que él mismo narra, recibió toda la información de labios del apóstol Pedro, quien era su padre espiritual.

Por otra parte, si el gallo cantó una o dos veces, en nada resta veracidad al testimonio de los cuatro evangelistas porque, si usted se fija bien, ninguno de los cuatro dice que el gallo cantó una sola vez. Marcos es el único que menciona un número de cantos. Y todavía hay más, ¿no es cierto que generalmente los gallos canten más de una vez en la madrugada?
Hay una materia teológica que es necesario estudiar para todo ministro del Señor, y esta es, teología pastoral. El estudio de esta materia trata sobre lo que llamaremos “las aparentes discrepancias de la Biblia” A la hora de estudiar cada una de estas aparentes discrepancia se puede ver que son solo eso, aparentes discrepancias pero, que realmente en ningún momento se contradice la Palabra. No puede contradecirse porque entonces sería solo un libro más. Por eso podemos asegurar que la Biblia es inerrante, pues no hay ningún error en ella pues es la Palabra de Dios revelada al hombre por medio de su Santo Espíritu.

Veamos un caso muy especial con respecto a la Biblia, junte usted un grupo de 40 escritores y dígales que escriban un libro de tenga unidad, pero que ellos no tendrán contacto entre si y que el libro tome 1500 años de escritura y que todos ellos sean de diferente fondo social, cuál sería el resultado que obtendríamos, si esto fuera posible, pues sería 40 diferentes libros sobre temas tan diferentes que no tendrían conexión entre ellos.

Pues esto es lo que pasó con la Biblia, en la forma que el Señor se la ha revelado al hombre, fue escrita por alrededor de 40 hombres, los cuales muchos de ellos nunca se conocieron, todos fueron de diferente origen social, hubo entre ellos pescadores, reyes, un recaudador de impuestos, un médico, hombres del campo, líderes y gente humilde. Fue escrita por un período aproximado de 1500 años, y como podemos ver el central es el mismo. Tiene una continuidad increíble, y no se contradice en ningún momento. Por eso podemos asegurar que la Biblia es la Palabra de Dios.

Pero ahora quiero referirme muy particularmente a su caso como lector de la Biblia. Está bien que la lea con espíritu investigador, porque eso revela que es usted un magnífico estudiante, ¡pero lea también la Palabra de Dios con un corazón abierto para saber qué quiere decirle el Señor a usted!

Solo hay una cuestión digna de mencionarse, y es, que las cosas espirituales se disciernen espiritualmente.

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 Corintios 2:14)
No quiere decir que usted no sea espiritual, lo que significa que debemos de pedir ayuda al Espíritu Santo a la hora de leer la Palabra.

El sediento no hallará satisfacción en el simple análisis científico del agua. Es mejor para el sediento un vaso de agua fresca que el estudio frío de los componentes del precioso líquido. Siga leyendo la Biblia, estimado amigo…

Fuente:

Elsie Vega

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