Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones. (2 Pedro 1:19) Los creyentes de Filipos tenían los libros del Antiguo Testamento, pero todavía no se había completado todo el...