Hay una recompensa cuando alguien hace algo especial

Hay una recompensa cuando alguien hace algo especial

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La Biblia nos enseña que “el obrero es digno de su salario” (1era a Timoteo 5:18), ¿Quién sembró y no anhela cosechar?, o ¿Quién cuida un rebaño y no anhela tomar leche del rebaño? Siempre que uno haga algo hay recompensas. Así como el tabernáculo tenía tres áreas, hay tres niveles de recompensa.

La primera área del Tabernáculo era el “Atrio”, el cual no tenía techo y era iluminado por la luz del Sol, el cual ilumina a buenos y a malos. Si nos quedamos en el Atrio, somos digno de lo que trabajamos y recibiremos una remuneración, la Biblia dice: Juan 10:11-12 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

El buen pastor da su vida por las ovejas, pero el que es asalariado a la hora de ver venir al lobo huye, no debemos de despreciar el salario, pero no nos quedemos con el salario solamente, porque hay algo más.

Hay algo más que el atrio, es el “Lugar Santo”. En ese lugar iluminaba la luz del candelero, el aceite y el fuego que Dios había puesto, ese lugar estaba techado, representaba la “recompensa”.

Hay una recompensa cuando alguien hace algo especial, cuando uno hace más que otros. Por ejemplo, hay personas que son extraordinarias en sus estudios, y se gradúan con altas notas; sin embargo, eso le costó esfuerzo, sacrificio, horas de sueños, etc. en el plano humano hay una recompensa y también en Dios.

No nos quedemos en el atrio, con salario, ni con recompensa, en el lugar Santo, porque está el “lugar Santísimo”, donde el velo fue roto, y por medio de la sangre de Cristo tenemos entrada al lugar Santísimo, y ahí es donde se experimenta el “galardón”.

No es lo mismo salario, recompensa y galardón, porque “el galardón” es un premio que se otorga a alguien por sus méritos, es algo que le dan a alguien como un premio porque lo que descubrió o hizo no solo le sirve a él, también le sirve a los que le rodean. La mejor paga que hay es en Dios.

EL SIERVO POR AMOR DE JESÚS. 2da a los Corintios 4:5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.

Jesucristo es el Señor y nosotros somos los siervos. La iglesia tiene que aprender que Jesús es el Señor, está sentado en Su trono y nos gobierna a todos, por eso es que tenemos que aprender que Él es quien manda. Hay gente que le exigen y le reclama a Dios, lo que debemos hacer es clamar y postrarnos a Sus pies, para conquistar Su corazón, y debemos de hacerlo por amor.

Pablo fue un perseguidor de la iglesia, el buscaba los cristianos para matarlos, pero en el lugar donde el enemigo lo quiso vencer, Jesús lo hizo más que vencedor, porque él buscaba la gente para matarla, y después buscaba la gente para darle vida en Cristo Jesús.

Dios llamó a Pablo a predicar e inspirado por el Espíritu Santo escribió varias epístolas.

ORDEN CRONOLÓGICO DE LAS EPÍSTOLAS DE PABLO

Primera Carta a los Tesalonicenses, epístola del año 51. 2. Segunda Carta a los Tesalonicenses, año 51. 3. Carta a los Filipenses, escrita hacia finales del año 56. 1era a los Tesalonicenses 1:1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 2da a los Tesalonicenses 1:1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo.

Filipenses 1:1 Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos.

Podemos notar que cuando Pablo escribió la primera y segunda carta a los Tesalonicenses, él no se pone ningún título; sin embargo, en la carta hecha a los Filipenses, el primer título que Pablo se pone es “siervo de Jesucristo”. 4. La primera carta a los Corintios, hacia la pascua del año 57. 5. Segunda carta a los Corintios, también hacia el final del año 57. 6. Carta a los Gálatas, también a finales del 57 o a principios del 58. 1ª a los Corintios 1:1 Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes. 2ª a los Corintios 1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya. Gálatas 1:1 Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos).

En la primera carta a los corintios el título que Pablo se pone es “llamado a ser apóstol de Jesucristo”. En la segunda carta a los corintios el título es “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios” y en Gálatas el título que se pone es “apóstol”. 7. Carta a los Romanos, en el mismo invierno del 57-58 8. Cartas a los Colosenses. 9. Efesios 10. Filemón, entre los años 61 y 63 Romanos 1:1 Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios. Colosenses 1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo. Efesios 1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso. Filemón 1:1 Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro. En la carta a los Romanos Pablo se pone el título de “siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol”, en Colosenses y efesios se pone el mismo título “apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios” y en la carta a Filemón el título que se pone es “prisionero de Jesucristo”. Siervos: Doúlos. De G1210; esclavo de la categoría más baja, usualmente les tocaba lavar los pies a las visitas y personas importantes de la casa, sujeción total, esclavitud para toda la vida por amor. 11. Primera Carta a Timoteo, en el año 65 desde Macedonia. 12. Carta a Tito, en el mismo año y desde el mismo lugar. 1ª a Timoteo 1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza. Tito 1:1 Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad. En la primera carta a Timoteo, Pablo se pone el título de: “apóstol de Jesucristo por mandato de Dios” y en la carta a Tito el título que se pones es: “siervo de Dios y apóstol de Jesucristo”. 13. Carta a los Hebreos, hacia el año 67. 14. Segunda Carta a Timoteo, a finales del año 67, antes de ser decapitado. Hebreos 1:1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas. 2ª a Timoteo 1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús. Muchos piensan que Pablo no escribió la carta a los Hebreos, porque la carta no tiene su nombre al principio como en las cartas anteriores, lo que pasa, es que Pablo fue bajando de categoría: Pablo llamado a ser apóstol, Pablo apóstol, Pablo siervo de Jesucristo, Pablo esclavo de Jesucristo y en la cartas a los Hebreos no tiene título, es porque entre más se ve a Dios, menos nos vamos viendo nosotros, mientras más queremos vernos, menos se mira Dios en nosotros.

Muchas personas que cuidan mucho su imagen, en lugar que la imagen de Jesús se refleje en nosotros, porque muchas veces por estar cuidando nuestra imagen no dejamos que la imagen de Jesús se refleje en nosotros.

Pueden notar que Pablo se puso dos títulos que nadie hubiera querido llevar. Siervo y Apóstol. El siervo: Es el más humilde de la casa, que cuando llegaban visitas importantes o el dueño de la casa. él tenía que lavarle los pies.

Apóstol de Jesucristo: El orden es al revés, un apóstol no es más que un profeta, ni más que un maestro, ni más que un evangelista, ni más que un pastor, porque todos son siervos de Dios.

Este reino es al revés, el que quiera ser grande que se haga pequeño, y el que quiera ser servido debe de servir.

El verdadero ministerio apostólico, que nos deberíamos de poner, es siervos y esclavos de Jesucristo, porque muchos buscamos los títulos. Un verdadero ministerio apostólico debe de permanecer en la Palabra y en la oración, y no tiene que estar arriba sino abajo.

LEYES SOBRE LOS SIERVOS ESCLAVOS.

Éxodo 21:1-2 Estas son las leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde.

Habían siervos de diferentes culturas, pero si se compraba un siervo hebreo, solo podían tenerlo por esclavo seis años y al séptimo año salía libre.

Éxodo 21:5-6 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre.

Les hago la siguiente pregunta ¿Cuántos son siervos de Jesucristo?, ¿Por amor o por obligación?

Debemos de ser siervos por amor, y decirle al Señor, yo te amo, estoy aquí por amor no por obligación, ni por miedo, yo te amo porque con Tú por amor me compraste y me salvaste, te amo porque Tú me amaste primero.

Cuando se habla de siervos por amor y esclavo por amor, significa que nos va a tocar hacer cosas, como lavar los pies.

Nuestro ejemplo máximo es Jesucristo, todo lo que Jesús nos pide, Él lo hizo primero por nosotros, para darnos ejemplo, Él nos manda a ser siervos por amor y a que sirvamos, porque Él lo hizo primero por nosotros.

EL SEÑOR QUE SE HIZO SIERVO POR AMOR

Juan 13:1-2 Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase.

La palabra clave de estos versículos es: “sabiendo Jesús”. Jesús sabía que venía la fiesta de la pascua. En las pascuas anteriores sacrificaban un corderito, pero en esa pascua el cordero que iban a sacrificar era Cristo, Él sabía que le había llegado Su hora, Él sabía que al día siguiente iba a morir.

Juan 13:3-4 Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

Jesús sabía que Su hora había llegado, también sabía que el dueño de todo era Su Padre, y que le había dado todas las cosas en sus manos. Él sabía que había salido de Dios, y a Dios iba.

Jesús se quitó Su manto. El manto para un judío es su autoridad. El manto de Jesús no era cualquier cosa, ese manto tenía virtud.

Recordemos ese acontecimiento: Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva (Mateo 9:20-21). Y cuando lo tocó virtud salió de Él, y fue totalmente sana.

Jesús se quitó Su autoridad, muchos de nosotros, tenemos que quitarnos la autoridad, hemos perdido el concepto de humildad, la Biblia nos enseña que Jesús vino, a llamarnos a algo especial “aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón(Mateo 11:29).

Jesús tomando una toalla, se la ciñó. Los lomos se ceñían cuando uno iba a la guerra, cuando corría, cuando iba a trabajar, pero en el caso de Jesús, él ciñó Sus lomos para servir.

Cuando Jesús se quitó el manto estaba diciendo: “Yo me quito la autoridad”. Juan 13:5-6 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?

Jesús no solo agarró la toalla y se la ciñó. No solo se quitó el manto, sino que buscó el agua para lavar los pies de los discípulos.

Uno de los oficios del siervo humilde o siervo esclavo no era solamente que le tocaba lavar los pies, sino que también le tocaba buscar el agua. En la antigüedad, el agua había que buscarla en un pozo.

Cristo tuvo que buscar y cargar el agua para lavar los pies a los 12 discípulos. Luego vino Simón Pedro y le dijo: “Señor, ¿tú me lavas los pies?” según los estudiosos de la Biblia las mesas en la antigüedad no eran rectangulares como las de nosotros, sino que eran en forma de “V”, El Señor se sentaba en la punta de la mesa y los discípulos en ambos extremos.

Jesús les lavó los pies a todos los discípulos y el último a quien le lavó los pies fue a Pedro, según el orden de sentarse a la mesa, a Pedro le tocaba buscar el agua y lavarles los pies de todos. Sin embargo quien lo hizo fue Cristo.

Gálatas 4:4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, El ministerio de Jesús tuvo que ver con agua porque cuando el Verbo se hizo carne y estuvo en el vientre de María por nueve meses, estuvo rodeado por líquido amniótico, entiéndase agua.

La primera señal que Jesús hizo fue cambiar el agua en vino. La última señal cuando resucitó, fue llenar la red a los discípulos cuando dijo: “tiren la red a la derecha” y donde tiraron la red fue en el agua. Pero antes de ir arriba, le faltaba algo y él voluntariamente lo hizo, lavarles los pies a sus 12 discípulos antes de ir a la cruz del Calvario.

Se pueden imaginar, a Jesús postrado o de rodillas lavándoles y enjugándoles los pies a sus discípulos. ¿Qué olor tendrían los pies de Juan, o de Tomás, o de Felipe? A la verdad no sabemos, pero en cada lavadita, cada uno estaba siendo transformado.

Les hago la siguiente pregunta ¿le hubiera lavado los pies a Judas? Sabiendo que apestaba a traición.

Jesús también caminó sobre las aguas, Él que hizo las aguas, Él que siendo Dios se hizo hombre, Él que hizo milagros tremendos en las aguas y puso a Pedro a caminar sobre ellas, le estaba lavando los pies a Sus discípulos con agua. Póngase a pensar ¿a cuántos de nosotros nos hubiera gustado caminar sobre las aguas?, supongo que a muchos de nosotros, pero ¿a cuántos de nosotros nos hubiera gustado lavar los pies? Juan 19:34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

Antes de Jesús morir le pusieron una lanza en Su costado, y salió sangre y agua, pero antes de que saliera esa sangre y agua, Él les lavó los pies a los discípulos. Y era Jesús, el Hijo del dueño de todo. Este mensaje nos habla de humildad y mansedumbre.

Juan 13:7-8 Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

Hay cosas que Jesús hace con nosotros que no entendemos, muchas veces tenemos que pasar por momentos donde no hay nada, especialmente personas que están acostumbradas a tener mucho y de repente no tienen nada, y a veces decimos ¿y por qué Dios me abandonó? El Señor no nos ha abandonado, Él está formando algo en nosotros, una escuela que se llama “he aprendido a tener como a no tener, he aprendido el secreto, dar gracias a Dios en todo”. Juan 13:9-10 Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

¿A quién usted cree que Jesús le echó la mirada?, ¿A Judas? Pero Judas solo era uno, pero Jesús no dijo todos estáis limpios, menos uno. Hay muchos limpios, pero no todos. Eso quiere decir que no solo Judas estaba sucio.

Juan 13:11-12 Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos. Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

Cuando alguien tiene una identidad definida, no importa el oficio que hagas, eso no te quita tu identidad, ni tu valor. Jesús se quitó el manto y lo volvió a tomar sin problemas.

Juan 13:13-14 Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

La enseñanza no estaba solo en lavar los pies, sino en aprender a quitarse el manto y servir por amor.

Juan 13:15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

El lavado de los pies no quedó establecido como ordenanza, lo que quedó establecido como ordenanza, es la mesa del Señor y el bautismo en agua, porque es un acto voluntario que se hace en humildad, mansedumbre, servicio por amor, y el que sirve por amor, ya tiene la primer paga: “El amor de Dios” y luego el beneficio de lo que hagas te va a valer en esta tierra y en la venidera.

TRABAJANDO POR AMOR PARA UNA MEJOR PAGA

Juan 6:27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

 Hay personas que solo trabajan por lo humano, pero debemos de trabajar para la vida eterna. Todo lo que hagas para Dios, Dios lo ve.

Hebreos 6:9-10 Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

El último día de trabajo de Jesús en esta tierra, no se sentó a descansar, sino que se sentó a lavar los pies a los discípulos, a ocupar el puesto de siervo y esclavo por amor.

1ª a los Corintios 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Nuestro trabajo en el Señor no es en vano, aquí vas a cosechar, pero si aún el hombre no reconociera tu trabajo, hay un Dios que te lo reconoce. Hay un Dios que vio lo que tú hiciste para Él, y si lo hiciste por amor, de Dios viene tu recompensa.

LOS ÚLTIMOS MENSAJES A LOS SIERVOS QUE TRABAJAMOS POR AMOR

Apocalipsis 22:6-7 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. !!He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro Pronto: Tajú, De G5036 (como adverbio); vengo en breve, sin demora, vengo pronto, o súbitamente (por sorpresa).

No sabemos cuándo Cristo va a venir, pero cuando Él venga que nos encuentre preparados, que nos encuentre sirviendo para Él.

Apocalipsis 22:12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

Aquí nos habla de galardón. No solamente es salario, no es solamente recompensa. ¿Qué es un galardón? Es un reconocimiento que recibes por algo que hiciste para beneficio quizás no tuyo, sino de otros. Por ejemplo, Alexander Fleming, quien descubrió la penicilina y según la historia, fue observando un hongo sobre la cáscara de un plátano muy maduro.

¿Cuántas personas infectadas fueron sanas por la penicilina?

Hay cosas que Dios te puede dar que quizás no serán para ti, pero van a ser para bendición de otros.

Apocalipsis 22:16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

Si Jesús es tu raíz no te mueves, si Él es tu raíz te sustenta, porque la raíz sirve para tres cosas: Para fijar a un árbol en un lugar. Para darle nutrientes. Para guardar, para recolectar.

Cuando Jesús te dice que es la raíz y el linaje de David, te está diciendo: Yo Soy tu estabilidad, Yo Soy el que te nutro, pero también Yo Soy el que te doy en los momentos de escasez, para que también tengas para darle a otros. Él es la estrella resplandeciente de la mañana, cuando más oscura está la noche, es cuando más resplandece esa Estrella.

Apocalipsis 22:20-21 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

Pidámosle al Señor que nos enseñe a ser siervos y esclavos por amor, porque cuando uno pierde el amor mira defectos, pierde la paciencia, se vuelve orgulloso, pero el amor de Dios no se irrita, no es jactancioso. Anhelemos servir a Dios por amor.

Fuente:

pastor Fernando Ortiz

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